Buenas, ante todo deciros que me cuesta todavía recordar mi experiencia, sigo deseando y creo que deseare toda mi vida que esto que nos ha pasado a todas fuese una pesadilla, pero por desgracia no es así y tenemos que aprender a vivir con ello en nuestra alma.
Perdonad que no me he presentado, me llamo manuela y cuando me quede embarazada tenía 29 años, mi primer embarazo, mi primer hijo. Cuando me entere estaba súper asustada porque tenia el miedo que no saliese nada bien, ya que se supone que lo malo sale siempre en las primeras semanas, pero pasó las semanas y cada revisión me decían que estaba todo correcto y mi bebe estaba sano.

Todo iba genial, un embarazo perfecto, sin nauseas, sin vómitos, sin malestares solo mucho sueño y ganas de comer, todo el mundo me decía que suerte tenia al tener un embarazo así.

Llegamos al quinto mes y me dijeron que la revisión que era un nene, recuerdo la cara que se le quedo a mi pareja, sus ojos brillaba de la emoción y alegria, le pusimos del tirón nombre: Martín, como su abuelo paterno.

Pasaba las semanas y todo iba genial, contábamos los días para volverlo a ver aunque sea a través de una pantalla.

En la semana 36 de embarazo mi bebé estaba de culo y tenia poco espacio, el ginecólogo decidió programarme la cesárea para la semana 39 de gestación, solo nos quedaba 3 semanas para poder tenerlo en nuestros brazos y por fin poder abrazarlo y besarlo.

Llego la semana 38 en concreto un 29 de noviembre, ese día para mi sera el peor de mi vida, tocaba monitores, la noche anterior martín se puso a jugar con su padre desde la barriga parece que estaba despidiéndose de el y de mi pero no quería que nosotros sufriéramos porque yo no note nada raro esa madrugada, en fin me levante súper nerviosa como cada revisión y me fui para el hospital para monitores con mi madre, cuando llegue me pasaron al momento a monitores y allí comenzó mi pesadilla y dolor.

El matron no conseguía coger el latido de mi hijo y el me decía tranquila que la maquina seguro que esta estropeada, vamos a ir a ginecología a hacerte una eco y veras que no es nada y la maquina esta estropeada, yo tan inocente le creí, entre en la consulta y al mirarme la ginecóloga la eco se dieron cuenta de la verdad, mi hijo ya no tenia latido, en ese momento se me cayó el mundo encima, me quise morir, cerrar los ojos y desaparecer, despertar de esa maldita pesadilla, con la ira y los nervios comencé a gritar y a decirle a la doctora que mirase otra vez que no podía ser, que la noche anterior lo había notado jugando con su padre, y acto seguido le di un puñetazo al monitor, me internaron y lo peor que me toco hacer fue llamar a su papá para decirle que nuestro bebe había fallecido, saqué las fuerzas de donde pude y lo hice. A sido la llamada mas amarga de mi existencia.

Me volvieron a mirar y efectivamente me enseñaron el corazón parado de mi bebe, me comentaron y prepararon para tenerlo natural, porque por cesárea no podía, era mucho riesgo para mi.

Me pasaron a la zona de paritorio, y allí durante 24 horas estuve dilatando, gracias a Manuel mi matron, me lo hizo todo mas fácil dentro del desconsuelo.

Llego la mañana del sábado y con ello el momento de parir, fue fácil dilate 10cm y medio ya que lo tenia que sacar de nalgas, también decir que tuve un parto de riñones que son mas dolorosos, pero saque toda la fuerza posible y empuje tan fuerte como pude.

Salió mi bebe de mi y mi matron me dijo: ¿quieres verlo?

Sin pensármelo mas veces le dije que si, me lo preparó en su mantita, le limpió su carita y me lo puso en mi pecho. Lo primero que pensé ya te tengo conmigo mi vida, despierta mi niño que mamá quiere escucharte y verte feliz mi amor.

Era y es precioso, con unos labios carnosos, la cara igualita a su papá, grandecito, y para mi lo mejor de mi vida, en ese momento me di cuenta que tenia en mi pecho el amor de mi vida y a su vera el hombre que amo y amare por siempre.

Tonta de mi creía que cuando saliese al tenerlo en mi brazos comenzaría a llorar y todo quedaría en un susto pero no fue posible no lloró, se quedo dormidito para siempre en mi pecho y buscó un hueco en mi corazón para toda la eternidad. En un momento se congeló el tiempo solo estábamos mi bebé y yo, puedo decir que en ese instante supe lo que es el amar con toda tu alma, era y es mi bebe, y eso nadie me lo puede quitar de mi.

Lo peor fue cuando volví a la maldita realidad, la gente te pregunta, la gente te mira raro, te esquivan, etc… como si fueses un bicho raro.

Volví a mi casa, entre en su habitación y me di cuenta que estaba con las manos vacías, ese momento de ver su cuna y su cochecito vacío, su ropita en sus cajones bien dobladitas, comprendí lo que estaba pasando, mi bebe no estaba en ese momento, y eso es muy duro, porque en esos momentos piensas como puedo tirar hacia adelante, como hago para levantarme y seguir sin mi bebé.

Ha pasado 1 año y todavía tengo mis bajones gordos, pero tengo que decir que gracias a la asociación de matrioskas, estoy levantándome cada día, eh podido comprender por fin que mi bebe martín esta con su abuelo en el cielo, el me cuida a mi desde arriba, mi bebe estrella, sigue siendo mi razón de existir.

Si no fuese por mis comadres, mi pareja y parte de mi familia os puedo asegurar que no estaría escribiendo esto.

Gracias por haber leído y haberme ayudado tanto sin ustedes mi vida no seria igual.

Te amo mi martín mi amor.

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